Los entornos virtuales como espacios de enseñanza, aprendizaje y comunicación
Al hablar de entornos virtuales o aulas virtuales, específicamente entendemos por tales a los: “espacios virtuales que se han diseñado y desarrollado apoyándose en las características y posibilidades de Internet como sistema de comunicación mediado por ordenador” (Andreoni y Lion, 2014: 4).
Esta noción agrupa las posibilidades de la enseñanza virtual por Internet en general y la educación a distancia en particular. De este modo, sostenemos que al incorporar “los efectos didácticos de las aulas reales a contextos en los que no es posible reunir físicamente a los participantes de un proceso de enseñanza y aprendizaje” (Gisbert Cervera, et. ál. 1997, en: Roqué Ferrero y Danieli, 2014), estos espacios se configuran desde criterios didácticos. Por tanto: “No se trata sólo de un medio de información, ni de un dispositivo de comunicación; se trata de un espacio en el que se construyen relaciones entre personas y objetos. Los alumnos interactúan con otros, se apropian del espacio social que es subjetivamente significativo y está explícitamente representado” (Andreoli y Lion, 2014: 6).
De este modo, Ud. podrá observar que, a través de aulas virtuales como las que ofrecemos en esta carrera, se accede a secciones donde es posible reconocer documentos y materiales de estudio, resolver y enviar trabajos prácticos o actividades, discutir con compañeros y docentes en foros y espacios de debate, compartir información y dudas, acceder a recursos, ser evaluado y orientado en el proceso de aprender. Sobre todo, lo más importante, es posible trabajar y aprender con otros.
La educación a distancia, como vemos, no implica tan sólo la utilización de nuevas tecnologías: se trata de configurar(se) en una manera particular de construir el propio proceso de estudio en interacción constante, tanto con el entorno como con los compañeros y tutores, de tal forma que las tecnologías puedan ser aprovechadas en su potencial de aprendizaje. De esta forma, el trayecto de estudio se construye como un despliegue personal de estrategias y acciones que, en colaboración con el resto de la comunidad, permite realizar un aprendizaje significativo.
Desde esta manera de entender la educación a distancia y la inclusión de las tecnologías en sus propuestas, consideramos que la modalidad puede ofrecerle las siguientes ventajas:
- ● Facilidad para trabajar y estudiar desde distintos lugares y en tiempos propios.
- ● Mayor accesibilidad a gran caudal de información a través de diversos medios.
- ● Posibilidad de participar en procesos de doble interactividad: con los materiales y con compañeros, docentes y expertos.
- ● Operatividad para generar envíos y publicaciones de actividades y tareas.
- ● Mayores oportunidades para el desarrollo de procesos autorreflexivos y de metaanálisis.
- ● Personalización del aprendizaje y seguimiento tutorial.
- ● Disposición de un entorno propicio para un aprendizaje colaborativo.
- ● Incentivo para la construcción compartida del conocimiento.
En estos nuevos contextos, se amplían las posibilidades para el trabajo colectivo que contribuyen a promover el intercambio de experiencias, reflexiones, comentarios, consultas y el acceso a materiales de estudio en formato digital.
Referencias bibliográficas
Andreoli, S. y Lion, C. La educación a distancia en entornos virtuales. Módulo 1. Entornos Virtuales de Aprendizaje, Entornos Personales de Aprendizaje en EaD. Córdoba: Maestría en Procesos Educativos Mediados por Tecnologías. MPEMPT. Centro de Estudios Avanzados. CEA, UNC, 2014.
Roqué Ferrero, S. y Danieli, E. El aula virtual como espacio de integración. En: El aula virtual como espacio de integración de materiales educativos y recursos abiertos de la web. Módulo 2: Los entornos virtuales como espacios de enseñanza, aprendizaje y comunicación. Córdoba, Argentina: Escuela Internacional CAVILA – Escuela de Ciencias de la Información (ECI-UNC), 2014.